‘Recuerdo que al llegar ni me miraste, fui solo una más de cientos’.
Quizás esta sea solo una manera cualquiera de empezar nuestra carta, pero si te
paras a pensar en esas letras se encuentra el principio de todo. La primera vez
que pusiste un pie en esta ciudad, no me miraste, ¿cómo ibas a hacerlo?. Demasiada
gente alrededor susurrándote mil palabras, cientos de promesas y millones de
sueños por cumplir. Dicen que cuando todo se desmorona, cuando los adornos
desaparecen solo queda aquello que siempre fue verdad. Quizá yo no haya estado
presente en tu vida desde un primer momento pero tú si lo has estado en la mia.
Lo que quiero decirte es que no me voy a rendir, que aunque ahora mismo las
lágrimas se repriman en mi garganta, no lo voy a hacer… ¿Sabes?, me gusta
pensar que algún día hace mucho tiempo nuestras miradas se cruzaron y que
aunque tú no lo recuerdes la vida se encarga de recordártelo día tras día. Y
eso es precisamente lo que me hace mantenerme en pie. Ha llegado el día en que
mis ganas de ti se diferencian de las ganas de luchar por todo lo de alrededor,
que mientras unas van en aumento a unos límites que dan miedo otras descienden
del mismo modo en que lo hace la marea de esa playa del sur a medianoche donde
tantas madrugadas te imaginé con un balón en los pies. Pensé que jamás
llegaría, pero también ha llegado el dia en que me falta el aire necesario para
seguir respirando todo ese aroma de recuerdos de tiempos pasados. No te pido
unos pulmones nuevos pues me sobra con que sigas dándome el aire necesario para
sonreír. Solo pido que no te rindas, que no me sueltes a pesar de todo y que sigas
siendo el primer pensamiento nada más abrir los ojos cada mañana. Solo te pido
que recorras esa playa de la mano de ellas, con o sin balón, pero sonriendo.
Mientras tanto yo me tomaré esas vacaciones tan merecidas, apagaré el pensamiento
y recuperaré las ganas (las de todo lo de alrededor, ya sabes). No quiero
despedirme sin antes recordarte que lo que tu me has dado como persona, lo que
me has enseñado cada día, lo que me has hecho madurar, ni lo ha hecho ni lo hará
nadie. Estoy segura de que existen ídolos capaces de superarte en records
futbolísticos, pero también lo estoy que en humanidad hace tiempo que los
ganaste todos. ‘Me moriré de ganas de
decirte, que te voy a echar de menos’.
Me parece increíble tu blog. Enhorabuena, y SUERTE.
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